Decláranse de interés cultural las actividades de la Asociación Ferromodelista de Buenos Aires (31/10/12)

Spread the love

Proyecto de declaración

Decláranse de interés cultural de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires las actividades de la Asociación Ferromodelista de Buenos Aires (AFBA), de exposición permanente de réplicas históricas y actuales de los ferrocarriles nacionales y extranjeros, funcionamiento de talleres para la enseñanza de la construcción de modelos, y recuperación y restauración de piezas de ferrocarril para su muestra. 

Fundamentos

 Señora Presidenta:

En esta época de ciudades virtuales, en la era de la computación, cuando todo se puede plasmar en una pantalla, simplemente tecleando, recuperar el valor del trabajo manual, del ingenio, la paciencia y el trabajo aplicado a fin de construir, reconstruir, reparar y restaurar piezas que hacen a nuestra historia y a la historia del ferrocarril en el mundo no es un fin menor.

Nuestros chicos conocen los trenes eléctricos que hoy transitan nuestras vías y también, gracias a la televisión, el Tren Bala japonés o los veloces y sofisticados trenes europeos; conocen los trenes que transitaban el Lejano Oeste norteamericano y los que andaban por las vías de la vieja Europa ocupada durante la Segunda Guerra Mundial, pero difícilmente conozcan cómo fue aquella famosa primera locomotora que tuvo nuestro país, “La Porteña”, ni recuerden los trenes de carga, que ya no cruzan nuestra Ciudad, ni los vagones con ganado.

Breve reseña histórica

La Asociación Ferromodelista de Buenos Aires (Personería Jurídica Nº 299 del 12 de junio de 1985, Expediente “C” Nº 7.675) fue fundada el 17 de marzo de 1966 por un grupo de entusiastas aficionados a los trenes en miniatura. Su primera ubicación fue el garage de una casa del barrio de Flores, más precisamente en la esquina de Yerbal y la Avenida Boyacá.

La Asociación ocupó este sitio por aproximadamente dos años, hasta que se mudó a un terreno ferroviario sobre la calle Yerbal con entrada por Paysandú, en donde ocupó al principio un simple vagón de cargas por el que se le pagaba un alquiler al ex Ferrocarril Sarmiento. Luego la sede social pasó a ser un coche motor eléctrico de madera del servicio local del ex Ferrocarril Oeste (FCO), modificado a furgón, al que más adelante se le agregaron dos coches de pasajeros, también del servicio eléctrico, construidos en madera y del Ferrocarril Central Argentino (FCCA). El coche del FCO aún se conserva, ya que en él se construyó la maqueta HOCC -escala HO para trenes de corriente continua- de la Asociación. Lamentablemente esta maqueta hoy ya no existe debido al incendio que el 12 de febrero de 2007 la destruyó en forma irreparable, así como en forma parcial afectó el coche en donde estaba alojada.

En 1980 la Asociación se traslada a su actual ubicación, en las vías que pertenecieron al servicio de leche de la Playa Caballito del ex Ferrocarril Sarmiento. Luego de este traslado, los socios de AFBA siguieron trabajando para tener un club cada vez mejor, para lo cual se gestionaron nuevos vehículos ante Ferrocarriles Argentinos para su custodia. Se consiguió un furgón correo metálico inglés del ex FCCA, en donde se construyeron los tendidos HOCA -escala HO para trenes de corriente alterna o Märklin- y el tendido de escala N.

En abril de 1982 la Asociación recibe un nuevo vehículo en custodia: un coche restaurante que había pertenecido al Ferrocarril Entre Ríos y que data del año 1913, en el que un año después se empezó a prestar el servicio de comedor para los socios de AFBA y sus invitados.

Desde ese entonces se han mejorado constantemente las instalaciones. La maqueta HOCC fue ampliada hasta abarcar todo el recinto. Asimismo se cambiaron dos coches de madera por sendos coches Werkspoor metálicos de primera clase. Cabe mencionar también la construcción de una nueva maqueta HOCA y una de escala N, luego de que sus antecesoras fueron destruidas en un robo. Por último, se incorporó un coche pullman acondicionado Werkspoor, en donde funcionarán la biblioteca y el auditorio de la Asociación.

Actividades de la Asociación

La actividad de la Asociación supera el mero hobby de armar y coleccionar “trencitos”: realizan un trabajo con rigor histórico, de construcción a escala de modelos actuales e históricos, de trenes del país y del mundo.

Intentan reproducir no sólo el tren, sino la ciudad o el pueblo que éste recorre o recorrió, de modo tal que quienes participan de la actividad pueden realizar tareas tan diversas como dedicarse al ferromodelismo o a crear las ciudades y hábitat en que éstos se mueven, y los que visitan sus exposiciones no solamente ven trenes sino todo el entorno que éstos recorren.

Los objetivos fundacionales de la Asociación contemplan la exposición permanente de las maquetas que se tienen y de las que se harán; una biblioteca con la recopilación de ediciones y publicaciones de los temas afines a la actividad, abierta al público y a disposición de los socios y también de estudiantes o cualquier persona interesada sobre el tema ferroviario; la creación de una videoteca que contenga todo el material que se pueda encontrar sobre ferrocarriles, desde viejas o nuevas películas hasta publicidades; la formación de un taller para construcción de réplicas y restauración de materiales históricos de nuestros ferrocarriles, que luego puedan ser exhibidos en público; así como la difusión de todo lo expuesto por medio de exposiciones, cursos y conferencias.

En síntesis: a la práctica del hobby del ferromodelismo le suman el funcionamiento de talleres para la enseñanza de la construcción de modelos, la exposición permanente de réplicas históricas y actuales de los ferrocarriles nacionales y extranjeros, y la recuperación y restauración de piezas de ferrocarril para su muestra.

Es también objetivo de la Asociación estar a disposición del requerimiento de las escuelas que deseen conocer su temática y participar de sus actividades mediante programas.

Señora Presidenta: la cultura de un pueblo se basa, entre otras cosas, en mantener viva su historia. Nuestro presente tuvo un pasado que es necesario recordar para entenderlo, valorarlo y si es preciso transformarlo.

El ferrocarril tuvo un pasado que no todos conocen, tiene un presente que parte de aquellos orígenes y tendrá un futuro sin duda ligado a estos. En esto, como en todo, es bueno contar con instituciones que generosamente trabajan para ayudarnos a recordar.

Por todo lo expuesto, solicitamos la aprobación del presente proyecto.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *