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El Movimiento Socialista de los Trabajadores repudia el “golpe institucional” de Paraguay que mediante una farsa de juicio político ha destituido al presidente Fernando Lugo, quien ha sido reemplazado por el vicepresidente Franco del partido liberal, complotado con esta maniobra ilegitima. Rechazamos también la brutal represión desatada sobre los miles de manifestantes que reclamaban contra esta fraudulenta destitución del presidente.

En pocas horas, el corrupto Parlamento paraguayo, en un trámite exprés que no garantizó el menor derecho a defensa en juicio, con el voto favorable de los parlamentarios del Partido Liberal Radical Auténtico, el Partido Colorado, el Partido Patria Querida, el Partido Unace y el Partido Democrático Popular, destituyó a un presidente electo por el pueblo, cuando solo el pueblo tiene derecho a decidir que cese en sus funciones.

Este golpe no solo es una afrenta a los derechos democráticos del pueblo paraguayo, sino que está al servicio de amparar los intereses de las grandes empresas de agronegocios, latifundistas y multinacionales que operan en el país.

Si la derecha paraguaya ha podido realizar semejante tropelía es porque Lugo no hizo nada por atacar sus intereses y los resortes de poder que estos han tenido durante décadas y abandonó sus promesas de campaña a favor de los campesinos, los trabajadores y el pueblo. Así en un país donde el 85% de la tierra es propiedad de sólo el 2% de la población, en los últimos años se ha incrementado en un 15% la producción sojera como resultado de desplazar a miles de familias campesinas de los territorios donde vivían.

El gobierno de Lugo que subió con un gran respaldo popular en el año 2008, terminando con décadas de dominación del Partido Colorado, lejos de apoyarse en las organizaciones populares, gobernó en alianza con sectores de la derecha tradicional del país, primero con el partido Liberal, y en los últimos tiempos con una fracción del partido Colorado. Esta derechización de su gobierno es la que explica el bajo respaldo popular y creciente desprestigio del presidente, que aprovechó la derecha para consumar el golpe de estado.

Es en este marco en el que se produce la masacre de Curuguaty donde fallecieron 17 personas, 6 policías y 11 campesinos, en un dudoso hecho sospechado de estar armado, no solo para frenar la justa lucha campesina, sino también para desestabilizar al gobierno de Lugo. Que tiene una grave responsabilidad política sobre lo ocurrido al no desmantelar el aparato represivo al servicio de las minorías que explotan al pueblo del país vecino.

Los socialistas del MST a la par que denunciamos la destitución del presidente Lugo y rechazamos por ilegitimo el nombramiento de Federico Franco exigimos que sea el pueblo paraguayo el que decida sobre quién debe gobernar su país. Por eso exigimos elecciones inmediatas y la convocatoria a una Asamblea Constituyente Libre y Soberana para que el pueblo decida qué modelo de país necesita para dar respuesta a las necesidades de las mayorías populares y enfrentar a la derecha y los agentes de los grandes capitalistas y multinacionales.

Llamamos a todas las organizaciones políticas y sociales que se reclaman democráticas a movilizarnos juntos en contra del golpe de Estado y en defensa de los derechos democráticos del hermano pueblo del Paraguay. Reclamándole al gobierno de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner la ruptura inmediata de todo tipo de relaciones diplomáticas y comerciales con el gobierno ilegitimo y que esta posición sea llevada por nuestro país a la próxima reunión de la UNASUR, con el objetivo de aislar a los golpistas y defender los derechos del hermano pueblo paraguayo.

 Buenos Aires, 23 de Junio de 2012
Dirección Nacional del MST

 


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