El desastre en la Ciudad de Buenos Aires

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Publicado por Alternativa Socialista Nº 591 05/04/13

Desidia, excusas… ¿y después?
6 muertos, 450.000 afectados, barrios enteros inundados, sin luz ni agua potable, gente que perdió todo… y Mauricio Macri descansando en una playa de Brasil. Entretanto, su vicejefa y sus ministros culpaban al clima, intercambiaban chicanas con la Rosada y repetían estar haciendo “todo lo posible”. Una insensibilidad indignante, igual que la de Scioli y Cristina, que contrasta violentamente con la solidaridad popular.
Recién después de tres días de tratar de zafar a toda costa, Macri tuvo que anunciar algún cambio en el tema subsidios y ABL. Pero además de insuficiente, habrá que ver si se concreta. Junto a seguir exigiendo respuestas de emergencia, tenemos que ir por soluciones de fondo.
Estos gobernantes no tienen cara. Primero, aplican políticas que llevan a desastres. Después, patean las grandes obras de prevención porque las consideran demasiado gasto. Y al final, cuando los desastres ocurren, evaden su responsabilidad con excusas y muestran su brutal desidia ante el drama que sufren miles y miles. Así actuó el gobierno de Macri, comparando milímetros de lluvia y jactándose de su “equipo” de 600 personas cuando la catástrofe castigaba a casi medio millón de porteños.
Luego, como gran solución, salieron con lo de los créditos del Banco Ciudad. O sea, cobrarle interés a quienes habían perdido mucho o todo. Y a lo sumo, mantener el subsidio en esos míseros 8.000 pesos, que algunos inundados de hace un año todavía ni siquiera cobraron.
Apenas presenté mi proyecto para eximir del ABL, Patentes y dar un subsidio mínimamente digno, los funcionarios y diputados de Macri me saltaron al cuello. Tuve duros cruces con ellos en varios programas de tele y radio. Por otra parte, el macrismo paralizó las Comunas, impidiendo atender en ellas a los vecinos afectados. Encima, el PRO y los K acordaron levantar la sesión ordinaria del jueves 4, postergando una vez más las respuestas a la gente.
Pero quedó claro que teníamos razón y que nuestra batalla de alguna manera incidió. Tuvieron que recular y ceder parcialmente en lo que hasta hace poco negaban de plano. Aun así, lo que anunció Macri no alcanza. Por eso en la primera sesión que haya voy a insistir en que la exención de ABL sea por un año, el subsidio sea acorde al perjuicio sufrido, se exima de Patentes a los autos dañados y además haya un subsidio especial para las familias de las seis personas fallecidas.
Ante una emergencia tan tremenda como la que se vivió en estos días, y cuyas dolorosas consecuencias siguen, la Ciudad de Buenos Aires tiene que sacar recursos materiales y humanos de donde sea para dar respuesta a las necesidades de los vecinos perjudicados.

Las responsabilidades políticas

Primero, el cambio climático no es un capricho del cielo sino consecuencia de la sojización, la megaminería contaminante y demás barbaridades del modelo capitalista depredador que Macri y Cristina defienden.
Además, en la Ciudad hay varias causas que son responsabilidad directa de Macri y también de sus cómplices políticos:

1. Demora y mala planificación de las obras hídricas. El gobierno nacional trabó cuatro años los créditos externos, es cierto. Pero en vez de victimizarse, Macri pudo haber hecho las obras con fondos propios. A la vez, es evidente que la obra del Maldonado no basta, todo el plan hídrico está cuestionado y hace falta reordenarlo convocando a un comité de expertos.

2. Cada vez más cemento y menos verde. Esa política irracional empeora el escurrimiento de las lluvias. En eso son cómplices los K, que le aprobaron a Macri las leyes de entrega de los predios ferroviarios para negocio inmobiliario y de 37 hectáreas del Parque Roca para un centro de carga. Al shopping DOT se le suma Tecnópolis, el Metrobus de la 9 de Julio y el reemplazo innecesario de adoquines por cemento, por ejemplo en 12 cuadras de la calle La Pampa.

3. El desastre de la basura. Macri sigue manteniendo un servicio de empresas privadas que es pésimo y cuyo costo, de 3.000 millones de pesos al año, es tres veces superior al del servicio estatal. Para colmo, la propia Auditoría porteña constató en sus informes que las empresas que deben limpiar los sumideros lo hacen mal y el gobierno no las controla debidamente.

4. El subterráneo. Macri, también con los votos K, mantiene a la empresa privada Metrovías, que desde hace años se embolsa los subsidios e incumple las inversiones, el mantenimiento y la seguridad en el servicio. Una de las seis muertes fue la de un trabajador de la Línea B, electrocutado, la tercera similar en estos últimos tres años.

Por otro modelo de Ciudad

Ahora lo urgente es mantener la solidaridad y exigir que se concreten respuestas inmediatas. Sin embargo, hay que rediscutir qué obras estructurales hace falta encarar y también empezar a sacar conclusiones políticas sobre los problemas más de fondo. Las lluvias van a volver y con la Ciudad en manos de gente como Macri, o de los K que se dicen oposición pero le son funcionales, vamos a seguir padeciendo indefensión y desidia. Entonces hay que pensar bien a quién darle el voto en las próximas elecciones.
Hay un modelo de Ciudad que está en crisis y necesitamos ir por cambios de fondo. Basta de aumentarles los impuestos a los vecinos, mientras se exime a la renta financiera y a los grandes grupos. Basta de lucro inmobiliario y cemento, mientras faltan espacios verdes. Basta de basura, subte y demás servicios privatizados, malos y caros: defensa de todo lo público y con control social. Basta de obras-parche que sólo buscan un efecto electoralista: hay que planificar estrategias a futuro, aunque las termine otro gobierno de distinto signo. Y sobre todo, basta de funcionarios insensibles, que viven en otro mundo y no están cuando tienen que estar.
Soy un convencido de que la Ciudad y su gobierno, igual que en la Provincia y el país, deben estar al servicio de la gente.

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