
Bodart declaró: “La Iglesia Católica recibe del Estado 32.000 millones de pesos, que pagamos todos, para mantener a sus obispos, curas y colegios. Proponemos anular esos subsidios y demás prebendas otorgadas por leyes de la dictadura, que la nueva ley de ‘libertad religiosa’ pretende ampliar.” Rosa agregó: “Queremos un Estado laico y cuerpos libres. No hay que seguir bancando a una institución retrógrada, que se opone al matrimonio igualitario, la educación sexual, los anticonceptivos y el derecho al aborto, mientras protege a los curas pedófilos.”
Antes, a las 9.30, Libre Diversidad y el MST participarán de una protesta ante el Congreso junto a otras agrupaciones LGBT para reclamar que la ley antidiscriminatoria incluya como causales a la diversidad sexual y la identidad de género, aún excluidas.