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Proyecto de Declaración

La Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires vería con agrado que en el nuevo ente tripartito de transporte se diera participación a las comunas porteñas tal como la tienen los municipios bonaerenses del área metropolitana, así como también a representantes de los trabajadores del transporte y de las asociaciones de usuarios.

Fundamentos

Sra. Presidenta:

El pasado 6 de junio, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner señaló la necesidad imperiosa de conformar un ente tripartito con representantes de la Nación, nuestra Ciudad y la Provincia de Buenos Aires para atender y resolver los problemas del transporte en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).

En dicho ente se encuentran representados los municipios bonaerenses del área, pero no así sus pares porteñas que son las comunas. Éstas son, a nuestro entender, equiparables a los municipios. Por eso vemos la necesidad de incluir en forma permanente a representantes de las comunas, para contribuir a la necesaria coordinación de las acciones tendientes a mejorar el transporte público.

Proponemos también la participación en el nuevo ente de representantes de los trabajadores del sector y de las entidades de usuarios, por ser precisamente los pasajeros y el personal del transporte quienes mejor conocen los problemas de los servicios -trenes, subtes, colectivos, etc.- y, por ende, quienes mejor pueden aportar a las soluciones. Asimismo sería conveniente integrar al nuevo ente la colaboración de estudiantes técnicos secundarios y universitarios para la elaboración de proyectos relacionados a la problemática del transporte y como espacio para la inserción laboral.

La creación de un ente metropolitano de transporte tiene su antecedente en la Ley nacional Nº 25.031, promulgada en noviembre de 1998, que dio origen al ECOTAM con el objetivo de planificar y coordinar el sistema de transporte urbano e interurbano o interjurisdiccional en el AMBA. Dicha ley contempla la participación del Poder Ejecutivo Nacional, sus pares de la Provincia y la Ciudad de Buenos Aires, así como de los municipios del área.

Por responsabilidad política de los sucesivos gobiernos de las distintas jurisdicciones, lamentablemente tal ente nunca llegó a ponerse en funcionamiento. Esto ha retrasado notoriamente las políticas integradas de transporte a fin de encarar y resolver los graves problemas que afectan cotidianamente a los millones de usuarios y a los miles de trabajadores de los diferentes servicios.

Desde el Movimiento Proyecto Sur y el MST siempre hemos planteado la necesidad de una instancia coordinada para resolver los problemas del sistema de transporte. Por ejemplo, entre las 100 Propuestas de Pino Solanas para vivir mejor en la Ciudad, la número 41 es: “Sistema integrado de transporte público -subtes, colectivos, trenes, Metrobús-, creando un ente metropolitano”.

Sin embargo, para el funcionamiento correcto y eficaz del flamante ente, consideramos de vital importancia la participación de distintos actores, además obviamente de técnicos especializados:

• Trabajadores. Son quienes lidian a diario con un sistema de transporte globalmente ineficiente y peligroso. Son quienes sostienen los servicios, penosamente “atados con alambre”. Son ellos y sus delegados los que desde hace muchos años vienen alertando a las autoridades y realizando denuncias sobre el mal funcionamiento del servicio, los incumplimientos de las empresas concesionarias y la falta de inversión que provocan hechos mortales como el de Once, una tragedia anunciada. Y son ellos, hombres y mujeres, los trabajadores ferroviarios, los del subterráneo y el premetro, los choferes de colectivos y de taxis, los que junto a la voluntad y el amor por su trabajo también tienen conocimientos y propuestas concretas para sacar de esta crisis al transporte.

• Usuarios. Los usuarios, los pasajeros, son los que padecen cada día una forma de viajar realmente inaceptable, exponiendo por otra parte su salud e incluso su vida. Son los que viajan como ganado, auque quizás peor. Son los que pagan doblemente: pagan el boleto en efectivo y con aumentos injustos, y además pagan a través de sus impuestos los millonarios subsidios del Estado a las empresas privatizadas del transporte. Las asociaciones de usuarios y consumidores, en defensa de sus derechos, pueden jugar un rol activo y hacer un aporte importante para mejorar y monitorear un sistema público de transporte cuya decadencia todavía no se ha detenido.

• Municipios y Comunas. El sistema de transporte no sólo requiere de una integración hoy inexistente entre sus diversas modalidades, sino también entre las distintas jurisdicciones. Así como no se puede obviar la participación orgánica de los municipios del conurbano bonaerense, tampoco se debería obviar en el nuevo ente la participación de las comunas porteñas, sea para coordinar acciones entre sí y/o con los municipios aledaños. A través de las comunas y sus consejos consultivos, los vecinos podrían participar democráticamente para señalar las deficiencias, necesidades y prioridades del transporte para el mejoramiento de los servicios y la red. A su vez, la no integración de las comunas resultaría violatorio del artículo 11º de la Ley 1.777 vigente.

Por último, creemos conveniente considerar la participación de estudiantes y Universidades en el nuevo ente. La pérdida de conocimientos técnicos ha sido otro de los factores para llevar adelante la destrucción del sistema de transporte ejecutada con las privatizaciones a partir de los ’90. Años atrás en la Argentina hubo pasos importantes en esa relación escuela-fábrica, en donde los estudiantes de las escuelas técnicas, los institutos y las universidades afines se vinculaban mediante convenios y proyectos educativos y laborales con el servicio del transporte, siendo esto mutuamente beneficioso. El nuevo ente debería considerar, entonces, la participación del sistema educativo en relación con el sistema de transporte.

Como es sabido, nuestra postura sobre los ferrocarriles, el subte y el conjunto del transporte es que se deben rescindir los contratos de concesión a las empresas privadas y que los servicios deben volver a manos del Estado bajo el control de sus trabajadores y usuarios. Los servicios públicos no deben ser concebidos como un negocio privado. En ese sentido, hemos presentado en esta Legislatura nuestro proyecto de ley Nº 687-D-12 “Por un servicio público de subtes seguro, eficiente, estatal y con control social”.

Somos profundamente críticos acerca de cómo vienen manejando el tema transporte los gobiernos nacional, porteño y bonaerense. Con el subterráneo, que anda de mal en peor, Cristina y Macri han pasado meses tirándose mutuamente la pelota sin hacerse cargo. Con el tren, ya vimos el desastre de Once con su saldo de 51 muertos y cientos de heridos. En lugar de los Cirigliano ahora han puesto como operadores a Ferrovías y Metrovías-Grupo Roggio, la misma gran empresa privada que maneja mal el subte. Y siempre, con uno u otro empresario amigo, todo a costa del bolsillo del usuario y de subsidios millonarios del Estado, que también paga el pueblo a través de sus impuestos.

Por las últimas declaraciones, más que una mejora real y una coordinación del sistema de transporte, lo que parece venirse como debut del nuevo ente metropolitano no sólo es la continuidad de las privatizadas sino un tarifazo, esta vez tripartito. No sería, a todas luces, un buen comienzo.

No obstante, y más allá de la posición de cada bloque político sobre los temas de fondo que hacen al transporte, seguramente coincidiremos en un punto: la necesidad de incorporar al nuevo ente a las comunas de la Ciudad, demanda que debería asumir como propia el gobierno local. Es por eso que solicitamos la aprobación del presente proyecto de declaración.

 


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